Escuela Preparatoria Mazatlán

HISTORIA

La Escuela Preparatoria Mazatlán fue la primera en asumir la encomienda social de preparar a la juventud de Mazatlán iniciando su servicio en el año de 1926 dentro del periodo denominado de posrevolución. Mazatlán, siendo una de las comunidades del Estado con mayor índice de alfabetización desde el Porfiriato no contaba con una institución de educación media hasta el momento de su creación. Fue entonces uno de los más exitósos proyectos educativos que ha beneficiado a la comunidad del puerto.

El nacimiento de la Preparatoria Mazatlán fue gestado por la sociedad civil, cuando un grupo de mazatlecos de la iniciativa privada se abocó a instituir una escuela que le ofreciera a la población de Mazatlán las bases para que sus nuevas generaciones pudieran estudiar carreras profesionales.

Su fundación se ubica, entonces en el periodo Posrevolucionario, entendiendo esta fase como de formación de un régimen de estabilización social y económica. Posteriormente en 1927 se conformó “Procultura Regional” con miembros de la sociedad civil que apoyaban económicamente la Preparatoria, y preñado del espíritu socialista que ideológicamente envolvía al país y al Estado de Sinaloa, manifestándose esto en las instituciones culturales; este patronato existió hasta 1963, tiempo de crisis e insolvencia económica del mismo patronato en torno a un régimen corporativista y de beneficio social, por lo que se incorpora en ese mismo año a la entonces Universidad de Sinaloa.

Se sabe que al iniciarse el esfuerzo de Pro Cultura Regional para darle a los mazatlecos una escuela preparatoria digna, se invitó en su primera etapa a varios ingenieros y médicos militares que pertenecían al destacamento militar para reforzar el personal docente, pues en ese tiempo nuestro estado poseía un escaso número de profesionistas y ellos, con entusiasmo, aceptaron.

Pocos edificios de Mazatlán pueden enorgullecerse de la larga tradición educativa de la que han sido testigos estos muros que han albergado el saber. Aquí, en estas aulas -de cuya responsabilidad histórica está consciente la Universidad Autónoma de Sinaloa- se ha compartido el conocimiento a varias generaciones de porteños, desde hace ya más de 80 años.

Nos encontramos en un espacio pleno de historia. Los planos más antiguos de la ciudad ya registran este Cerro de la Casamata, importante sitio de defensa militar que hoy se mantiene como un baluarte de la educación en Sinaloa. Aquí, durante el episodio de la Intervención Francesa, el valor y la resistencia de los mazatlecos estuvieron presentes. Este espíritu de defensa liberal, reconocido en todo el estado, fue el mismo que germinó en el origen del Colegio Civil Rosales y nuestra Máxima Casa de Estudios.

Hoy, cada maestro y cada alumno de este recinto representa la defensa y perseverancia del conocimiento, la ciencia y la razón, siempre la razón, como decía por esa misma época el filósofo español, don Miguel de Unamuno.

Como prueba de lo anteriormente dicho, en octubre del 2006 cuando se festejó el 80 Aniversario de la Preparatoria Mazatlán se rindió homenaje a un inquieto grupo de preparatorianos que no han cejado en su empeño de mantener los valores de quienes fundaron este plantel. Estos muchachos aún siguen en su cátedra y en el camino del arte, fieles al ejemplo que recibieron en estas históricas aulas. Nos referimos a los distinguidos universitarios; Dr. Jesús Kumate Rodríguez (Medalla Belisario Domínguez), Dr. Jaime Martuscelli Quintana, Mtro. José Ángel Pescador Osuna, Mtro. José Ángel Espinoza Aragón "Ferrusquilla", Lic. Antonio Haas Espinosa de los Monteros, y Mtro. Antonio López Sáenz. - a quienes hoy saludamos con orgullo- que fueron alumnos de esta preparatoria, y en algunos casos, como el del maestro Antonio Haas, profesores, cuya enseñanza perdura en agradecidos protagonistas de la vida pública de la región. Aquí, en el mismo espacio donde el maestro Jaime Torres Bodet creador del libro de texto gratuito vino a reiterar su compromiso.

La Universidad Autónoma de Sinaloa ha sido y es el gran proyecto cultural de los sinaloenses, por lo que constantemente se renueva el compromiso que hicieron los que con perspectiva visionaria fundaron este recinto: el de ofrecer una educación de excelencia que permita a los estudiantes desarrollar sus conocimientos y destrezas al máximo de su potencial como lo requiere nuestro país, sin desatender la función social, política y cultural de la educación, pues antes como hoy seguimos comprometidos con formar ciudadanos responsables que se realicen plenamente como individuos tal y como lo hicieron tantos y tantos estudiantes egresados de esta institución a quienes no necesitamos pedirles que respondan a este simbólico pase de lista el cual, a nombre de la Universidad Autónoma de Sinaloa, con sumo orgullo hemos emprendido al mencionarlos, pues sabemos que siempre, al igual que decenas de generaciones, han estado aquí con nosotros compartiendo nuestro compromiso con la sociedad sinaloense.

Hoy por hoy, la Escuela Preparatoria Mazatlán es una institución de enseñanza media superior que mantiene su carácter público, es decir, una escuela que pertenece a todo el pueblo, por ello se cultiva el pluralismo ideológico, la libertad de cátedra, y el gesto solidario por la paz, la razón y la armonía social.

A la escuela le corresponde enaltecer su tradición vanguardista de la educación en Mazatlán, le corresponde recuperar los valores perdidos y construir los que demandan los tiempos actuales, tales como: el disfrute del conocimiento y el intelecto, el compromiso con el desarrollo social y natural, la actitud congruente entre el decir y el hacer, el amor y el respeto al cuerpo y su salud, el desarrollo de la sensibilidad por la belleza entre otros no menos importantes, divisas contempladas en el Plan Buelna Institucional de la UAS 2005-2009.

Resulta deseable y necesario que la escuela se comprometa a mantener el poder de la razón, la tolerancia y la mayor energía del conocimiento para hacer mejores alumnos con conciencia social y una actitud frente a la vida, de reto permanente de ser mejores para ellos mismos, sus familias y la sociedad en general.